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Francia, Italia y Bélgica: la revuelta va más allá de las aulas

El plantón en un liceo de Créteil se convirtió el fin de semana en una oleada de disturbios y protestas que recorre Europa. El mapa de desigualdad de ingresos ayuda a contextualizar el malestar, pero también muestra sus límites.

Explora el mapa en 3D

Pasa el cursor o toca un país para ver su índice Gini. Aleja el zoom para que el mapa se convierta en un globo terráqueo en 3D; con el botón 2D/3D vuelves al plano.

Mapa interactivo: Maña Maps · Datos: Banco Mundial (PIP, 2026), vía Our World in Data.

Si el mapa no carga, ábrelo a pantalla completa.

El detonante fue educativo, pero la protesta ya habla de mucho más. El fin de semana del 17 y 18 de octubre, cientos de miles de personas salieron a la calle en Francia en la que varios medios describen como la mayor oleada de disturbios del país en años. Italia y Bélgica se sumaron con manifestaciones estudiantiles y choques con la policía. Albania, España y Portugal también registraron movilizaciones por la vivienda, los salarios y los servicios públicos.

26,8Índice Gini de Bélgica (2023)
31,8Índice Gini de Francia (2023)
34,3Índice Gini de Italia (2023)

Qué ha pasado

En Francia, el punto de partida fue un plantón en un liceo de Créteil, a las afueras de París. Los estudiantes denuncian aulas de hasta 35 alumnos, falta de profesores y clases a 40 grados durante las olas de calor. A principios de octubre, entre 400 y 500 centros cerraron total o parcialmente y hasta 1.800 liceos llegaron a bloquearse en una sola jornada, según el relato recogido por Marca.

El sábado 17, los balances difundidos por medios internacionales hablaron de más de un millar de detenidos y más de 150 policías heridos. En Limoges, un incendio dañó gravemente parte del edificio histórico del ayuntamiento. En París y Marsella hubo saqueos y enfrentamientos. Desde septiembre, más de 6.000 personas, la mayoría menores, han pasado por comisaría, según Reuters, citado por Marca.

El primer ministro, Sébastien Lecornu, calificó las movilizaciones como las más violentas en décadas y responsabilizó a la «ultraizquierda». A los estudiantes se han sumado sindicatos, trabajadores castigados por los carburantes y los recortes, y sectores que recuerdan al movimiento de los chalecos amarillos.

Italia vivió el «Día del no-Meloni» en Milán, Turín, Bolonia y Roma, con al menos 50 detenidos. La CGIL ha convocado una huelga general para el 20 de noviembre. En Bruselas, cientos de estudiantes se enfrentaron a la policía, que empleó gases lacrimógenos y cañones de agua, en protesta por los recortes educativos del Gobierno de Bart De Wever. Albania encadena cinco días de movilizaciones y llegó a incendiar el Ministerio de Educación en Tirana, mientras España y Portugal han sumado marchas por la vivienda y los salarios.

El mapa: la desigualdad no basta

El mapa coroplético del índice Gini, la medida clásica de desigualdad de ingresos, va de 0 (igualdad perfecta) a 100 (desigualdad máxima). Los datos proceden del Banco Mundial (Poverty and Inequality Platform, 2026), vía Our World in Data, y recogen el último año disponible de cada país.

Entre los tres países que concentran las protestas, Bélgica tiene el Gini más bajo: 26,8 (2023). Francia registra 31,8 (2023) e Italia, 34,3 (2023). Es decir, Bélgica es el más igualitario de los tres y aun así ha visto a cientos de estudiantes enfrentarse a la policía en Bruselas. La desigualdad de ingresos, por sí sola, no explica el estallido.

El mapa también permite ampliar la mirada: España (33,4), Portugal (33,9) y Albania (29,4) completan el arco de países que han salido a la calle. La protesta no sigue una línea de mayor o menor Gini; sigue una mezcla de coste de vida, vivienda, educación y servicios públicos. Esa es la pista que da el mapa: el malestar no cabe en una sola variable.

Cómo leer el mapa

Cada país está coloreado según su Gini. Los tonos más claros indican menor desigualdad y los más oscuros, mayor desigualdad. Al hacer clic en un país se abre una ficha con el valor y el año. Si alejas el zoom, el plano se transforma en un globo 3D que puedes girar; con el botón 2D/3D vuelves a la vista plana. La escala no es un ranking moral: un Gini bajo no significa que no haya problemas de vivienda, empleo juvenil o acceso a la educación.

Índice Gini en los países citados. 0 = igualdad perfecta; 100 = desigualdad máxima.
PaísÍndice GiniÚltimo dato
Bélgica26,82023
Francia31,82023
Italia34,32023
España33,42023
Portugal33,92023
Albania29,42020

Lo que el mapa no dice

El Gini mide ingresos o consumo después de impuestos y transferencias, no riqueza ni patrimonio. Tampoco mide el precio de la vivienda, el gasto educativo, la precariedad juvenil o la calidad de los servicios públicos. Y los años no son idénticos: Albania aparece con dato de 2020 y la mayoría de los países europeos, con 2023.

La conclusión más honesta es también la menos espectacular: el mapa no señala una única causa. Bélgica, con menos desigualdad, también protesta; Italia, con más, comparte el malestar. La calle está respondiendo a una combinación de coste de vida, vivienda y educación que el Gini no alcanza a medir.

Qué viene

La CGIL italiana ha convocado una huelga general para el 20 de noviembre, coincidiendo con una jornada de movilización estudiantil europea. En Portugal, la CGTP ha anunciado una protesta ante el Parlamento para el 24 de noviembre, en plena discusión de los presupuestos. En Francia, el Gobierno ha prometido medidas contra los responsables de los actos violentos, mientras los sindicatos mantienen la presión.

Con nuevas huelgas anunciadas para noviembre, la ola no parece haber tocado techo. La pregunta ya no es solo cuánto sube el salario mínimo o cuánto baja el Gini, sino cómo se reparte el coste de vivir en Europa.

Fuentes