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La UE proyecta un cable submarino para unir Groenlandia con Europa

La Comisión Europea presentó el 20 de octubre una nueva estrategia para el Ártico. Incluye un cable de fibra óptica que conecte Groenlandia con la UE y un centro para vigilar los cables del Atlántico norte. El mapa de cables submarinos ayuda a ver qué rutas existen hoy y cuáles no.

Explora el mapa en 3D

Pasa el cursor o toca un cable para ver su longitud, su año de entrada en servicio y sus puntos de aterrizaje. Aleja el zoom para que el mapa se convierta en un globo terráqueo en 3D; con el botón 2D/3D vuelves al plano.

Mapa interactivo: Maña Maps · Datos: TeleGeography / submarinecablemap.com (2024); Pan-Arctic Cable: Comisión Europea (2026), trazado indicativo. Contexto oceánico: GEBCO/NOAA.

Si el mapa no carga, ábrelo a pantalla completa.

La estrategia no se limita a la conectividad: también aborda seguridad marítima, clima y recursos. Pero el cable panártico es una de sus medidas más concretas y toca una infraestructura ya expuesta a sabotajes. El mapa de cables submarinos ayuda a ver qué rutas existen hoy y cuáles no.

54,7 M€Asignados por la UE al cable Tusass Connect
107 M€Comprometidos en conectividad de Groenlandia, según Euronews
24Cables representados: 23 en servicio y 1 en proyecto

Qué ha pasado

La estrategia «Europe's Northern Neighbourhood» se articula en torno a cuatro prioridades: seguridad y resiliencia, cambio climático, prosperidad y oportunidades para las comunidades del Ártico. La seguridad encabeza la lista, una novedad frente al enfoque anterior, más centrado en el clima. El documento propone un centro marítimo de seguridad y un «Arctic Cable Hub» para vigilar, proteger y coordinar la reparación de cables en el Atlántico norte.

En el capítulo digital, la Comisión afirma que apoyará la conectividad segura y resiliente mediante el Pan-Arctic Cable, que enlaza Groenlandia directamente con Europa. La visión a largo plazo es una ruta que, a través de Canadá, enlazaría Europa con Japón y Corea del Sur; para las comunicaciones gubernamentales se prevé IRIS². La Comisión recuerda que el Ártico se calienta casi cuatro veces más rápido que la media mundial.

La financiación no parte de cero. La UE ha asignado 54,7 millones de euros al proyecto Tusass Connect, un cable entre Aasiaat y Qaqortoq que debe unir el norte y el centro de la costa oeste de Groenlandia con el sur, donde vive la mayor parte de la población. Euronews cifra en 107 millones el total ya comprometido en conectividad groenlandesa, y en septiembre se anunció un paquete Global Gateway de 200 millones para 2026 y 2027.

El contexto es geopolítico. Kaja Kallas citó la expansión militar rusa en el norte, las incursiones de drones, el bloqueo del GPS y el sabotaje de cables, según AFP. Ursula von der Leyen describió el Ártico, en declaraciones recogidas por Al Jazeera, como uno de los lugares donde chocan las placas tectónicas de la geopolítica.

El mapa: lo que ya existe y lo que se proyecta

El mapa reúne 24 cables: 23 rutas troncales en servicio, en azul, y el Pan-Arctic Cable, aún en proyecto, en naranja. Cada línea sigue una curva entre puntos de aterrizaje oficiales; el trazado del cable en proyecto es indicativo porque la Comisión no ha fijado su ruta. No es un inventario completo: es una selección de rutas troncales que permite ver la geografía de las conexiones intercontinentales.

En el Atlántico norte, cuatro cables unen Estados Unidos con Europa: MAREA (2018, 6.600 km), Dunant (2020, 6.600 km), Grace Hopper (2021, 6.300 km) y Amitié (2022, 6.800 km). Todos aterrizan en Europa occidental; ninguno en Groenlandia.

Hacia Asia, el mapa muestra la concentración del corredor del mar Rojo. AAE-1 (2017, 25.000 km), Europe India Gateway (2010, 15.000 km), SEA-ME-WE 6 (2025, 19.000 km) y 2Africa (2024, 45.000 km) tienen puntos de aterrizaje en Egipto y trazan ese pasillo entre el Mediterráneo y el Índico. Es la ruta que la UE quiere diversificar. El mapa no demuestra que el nuevo trazado sea viable, pero sí muestra por qué Bruselas habla de redundancia.

Cómo leer el mapa

Cada línea es un cable. El azul indica un cable en servicio y el naranja, el Pan-Arctic Cable en proyecto; su trazado es una aproximación, no una ruta confirmada. Al hacer clic se abre una ficha con longitud, puntos de aterrizaje y países conectados. Si alejas el zoom, el plano se transforma en un globo 3D.

Los datos de los cables en servicio proceden de TeleGeography y submarinecablemap.com (diciembre de 2024); la información del Pan-Arctic Cable, de la Comisión Europea (20 de octubre de 2026). Los trazados se interpolan por círculo máximo entre puntos de aterrizaje oficiales, así que son una aproximación: no reproducen cada vértice del cable real ni su profundidad. La longitud es la declarada por la fuente.

Cables citados en el texto. Longitud y año según los datos del mapa; el Pan-Arctic Cable no tiene fecha ni longitud fijadas.
CableAñoLongitudRuta principal
MAREA20186.600 kmVirginia Beach · Bilbao
Dunant20206.600 kmVirginia Beach · Saint-Hilaire-de-Riez
Grace Hopper20216.300 kmNueva York · Bude · Bilbao
Amitié20226.800 kmLynn · Bude · Le Porge
AAE-1201725.000 kmMarsella · Port Said · Yibuti · Bombay · Singapur
SEA-ME-WE 6202519.000 kmMarsella · Alejandría · Yeda · Colombo · Singapur
Pan-Arctic Cable—Por definirGroenlandia · Islandia · Irlanda · Europa continental (indicativo)

Lo que el mapa no dice

El mapa no mide tráfico, capacidad, latencia ni propiedad. Tampoco indica qué rutas están operativas, cuáles están en construcción o cuánto cuesta repararlas. El año de puesta en servicio no equivale al estado actual: un cable puede haber cambiado de propietario o de recorrido.

La ausencia de Groenlandia no significa que no tenga conexión: el sistema Greenland Connect enlaza Islandia, Groenlandia y Terranova, pero no forma parte de esta selección. La línea naranja del Pan-Arctic Cable es solo una aproximación: la Comisión no fija todavía ruta, presupuesto ni calendario, según Euronews. El mapa tampoco puede decir si el cable será viable ni quién lo pagará.

La lectura honesta es esta: el mapa muestra una red concentrada en el Atlántico norte y el mar Rojo, y deja ver el hueco que la UE quiere cubrir. No demuestra que el cable ártico vaya a construirse ni que resuelva por sí solo los problemas de redundancia. La estrategia marca una dirección; la infraestructura, los permisos y el dinero aún están por definir.

Qué viene

El calendario inmediato pasa por la cumbre UE-Canadá del 29 y 30 de octubre, en la que Bruselas quiere profundizar la cooperación ártica, incluida la infraestructura submarina. La Comisión seguirá apoyando la conexión con Groenlandia, pero no ha publicado un plazo. El «Arctic Cable Hub» sería el primer paso institucional; su mandato y presupuesto dependerán de los Estados miembros.

Con alrededor del 90% del tráfico de datos entre Europa y Asia pasando por el mar Rojo y estrechos como Bab el-Mandeb, según heise online, la pregunta ya no es solo dónde hay demanda, sino qué rutas conviene tener para no depender de un solo pasillo.

Fuentes